martes, enero 18, 2005

-Llegaste tarde.
-Disculpame.
-No, no te lo dije para que te disculpes. Si asi fuese deberia disculparme yo por una mala actitud.
-De ninguna manera. sé que no llegué a horario; y no solo porque me lo hayas dicho, lo sé porque lo sé; y es motivo suficiente para pedirte disculpas. Por otro lado, aunque no lo fuese, creo que debe ser así. No cumplí con lo pactado, y no porque vos tampoco hayas cumplido, sino porque se dieron así las circunstancias.
-No hay inconveniente.
-De veras, disculpame. Hubo problemas en el tren.
-Hace mucho no viajo en tren.
-¿Mucho como cuánto?
-Mucho como años.
-Es mucho en serio, eso.
-Si, te dije que era mucho.
-Escuché.
-Ya sé. Solo quise informarte que te habia dicho algo y además quise hacer notar que, creo, no escuchas lo que digo. Ya lo noté cuando, habiendo acordado a una hora, llegaste minutos mas tarde.
-Sé que llegué tarde, te pedí disculpas por ello; y el hecho de haberlas aceptado de quita el derecho de echar en cara ese incidente.
-Es cierto. Disculpame.
-No hay inconveniente.
-Sobre el tema del tren; que, como bien he dicho; hace mucho no uso. ¿Cómo es por estas épocas?
-Y... hubo muchos cambios. Viajar en tren es de lo mejor
-¿Por qué?
-Se tira del cordón y se para el tren.
-¿Y el inspector?
-Se enojará.
-¿Y? ¿Qué hace?
-Y mandará a detener el tren.